Ho’oponopono

Ho’oponopono

Y aquí está el texto completo de la conferencia:

Buenas noches y gracias por venir al webinario sobre Ho’oponopono. Os explico para los que nunca han asistido a un webinario, que es un seminario por la red. O sea que a parte de los que están aquí en la sala también se está transmitiendo en tiempo real por internet y lo que está detrás de mí es la pantalla del chat de las personas que están conectadas.

Empecé a usar la técnica tal como la describen en la página web. Primero lo usé con un asunto mío familiar. A lo largo de dos o tres meses comencé a aplicar la técnica a este asunto familiar y me quedé sorprendido cómo se resolvió un tema personal para mí que yo llevaba arrastrando desde hace cinco años. En dos o tres meses usando el Ho’oponopono, algo que yo llevaba allí estancado desde hace cinco años, que no se movía, pues, se resolvió.

Acto siguiente comencé a utilizarlo con mis pacientes en mi consulta, yo hago terapias de Reiki y mis pacientes empezaron a ponerse mejor, quizás en la mitad del tiempo de que lo hacían antes. Entonces si un paciente necesitaba tres meses o cuatro meses ya estaban tardando dos meses o un mes y medio con la técnica. Y eso a lo largo de este año y pico me ha convencido de que es una técnica que funciona, que lo aceptes o no lo aceptes, que lo entiendas o no lo entiendas, da igual: funciona.

Y esa es la razón por lo que estoy dando el seminario porque os invito a usar la técnica. Más adelante os explicaré cómo se hace, porque desde mi punto de vista tiene unos resultados impresionantes.

Los orígenes de Ho’oponopono son hawaianos, y es una técnica milenaria empleada por los Kahunas hawaianos, los sacerdotes o los chamanes hawaianos, y que originalmente se usaba para resolver conflictos en aldeas. O sea: tu vecino te robaba tu cerdo y el cuñado pues, se enfadaba, y eso significaba que tu suegro se ponía de tu parte, y toda la aldea terminaba peleándose por este cerdo. Y ahí entraban los Kahunas, sentaban a los miembros de la aldea juntos y usaban la técnica para resolver conflictos familiares. Esto fue el origen y llevan haciéndolo literalmente miles de años. El Dr. Len tomó el concepto, lo adaptó a tiempos actuales mediante un proceso meditativo y de también de investigación y aquí tenemos el Ho’oponopono actual. Lo que ellos llaman el Ho’oponopono actualizado, lo que yo voy a enseñar en el webinario.

Primero hay algunos conceptos que tenemos que entender. El primer concepto que debemos entender es que nosotros creamos nuestra realidad: todo lo que te rodea en este preciso momento lo has creado tú, si tú no lo creas no existe. La silla debajo de tu trasero la has creado tú, la has manifestado porque necesitabas un sitio donde “aparcar” tu trasero durante el webinario, lo cual tu has creado o has manifestado la silla que está detrás de ti. Las paredes de esta sala también son de tu creación; todo lo que te rodea es de tu creación y no existe si tú no la traes a tu realidad. Pero existe una excepción y son los otros seres conscientes que están en tu realidad, porque un ser consciente, un ser humano, tiene libre albedrío. Tú no puedes crear un ser humano, tú puedes invitar a un ser humano para que entre en tu realidad. Entonces en vuestro caso, vosotros necesitabais alguien que os explicara sobre Ho’oponopono por lo cual dijisteis a mí, en otro plano, por supuesto, “John, por favor,¿te importa sentarte delante nuestro y explicarnos qué es Ho’oponopono?”, yo, pues, como me apetecía compartir la técnica necesitaba un montón de gente delante de mí interesados en Ho’oponopono por lo cual los he invitado a vosotros a sentaros ahí y escuchar lo que os tengo que decir, y vosotros habéis dicho, “¡Vale! Sí, nos vamos a sentar”. Y aquí estamos…¡Hola!

Entonces nosotros nos hemos invitado mutuamente a compartir este momento, a compartir nuestra realidad. Pero qué es lo que pasa, va un poco mas allá de eso porque no solamente tú pides a personas que compartan tu realidad, también les pides que se comporten según tus expectativas, o sea tú me invitaste aquí a hablar sobre el Ho’oponopono, y tú me dijiste: “John, por favor, compórtate como alguien que sabe sobre Ho’oponopono y me lo va a explicar”. ¿De acuerdo? No me dijiste “Oye John, por favor, siéntate aquí y empieza a contar chistes”, porque no has venido para eso (por lo menos espero). Mis chistes son muy malos por lo cual espero que no.

Entonces yo he dicho “¡Vale! Yo me comporto según la manera que tú esperas que yo me comporte”. ¿De acuerdo? Y lo mismo con vosotros. Yo necesito gente atenta, interesada, callada, que se sienten allí y que escuchen lo que yo tengo que decir, y vosotros habéis dicho “¡Vale! Pues sí. De acuerdo, nos vamos a sentar allí y vamos a por lo menos hacer como que te estamos escuchando para que tú puedas soltar tu `rollo’ sobre Ho’oponopono”.

Entonces vosotros os estáis portando de la manera que yo os he pedido que se comporten y yo me estoy comportando de la manera que vosotros me habéis pedido que me comporte. ¿Hasta ahí bien?

Pero nuestro comportamiento engloba a absolutamente todo. No solamente como te comportas en algún momento dado sino como tú eres ante otra persona. Entonces en el caso por ejemplo, de la relación terapeuta-paciente, delante de mí se sienta una persona con cáncer, que ha venido para que yo le ayude en su proceso de sanación, y yo como terapeuta, en otro plano, he dicho a esa persona, “Yo soy terapeuta, y me tengo que ganar la vida, y tengo afán de salvar al mundo, por lo cual, ¿te importa sentarte delante de mí y tener cáncer, para que yo pueda ayudarte a sanar?” y ese paciente ha dicho, “¡Vale! Lo hago”. Y ahí está.

Yo como terapeuta, he creado la enfermedad de mi paciente, porque si ese paciente no tuviese cáncer, yo no podría ser terapeuta. Es así de sencillo.

Con Ho’oponopono tú liberas los pensamientos dentro de ti que han creado la enfermedad de la otra persona. Cuando tu liberas los pensamientos dentro de ti que han creado la enfermedad de la otra persona, la persona sana.

Sí, lo repito. Alguien me ha pedido que lo repita, no sé por qué, ya que es superfácil de entender, pero, bueno, (risas)

Yo como terapeuta, ¿qué es lo que necesito para ganarme la vida? : pacientes enfermos, entonces como yo pido a la gente que entren en mi realidad y se comporten de la manera que yo quiero que se comporten, yo quiero que se comporten como enfermos, porque si no se comportan como enfermos, ¿cómo les voy a cobrar? No voy a cobrar a alguien sano, necesito una persona delante de mi que esté enferma, por lo cual yo le pido a una persona que tenga una enfermedad para que yo pueda curarle o para que yo pueda, en el caso de Reiki, ayudarle en su proceso de curación. Y la persona dice que sí. Por lo cual la persona que está sentada delante de ti es fruto de tu deseo, es fruto de tu deseo de manifestar tu realidad, y todas las personas a tu alrededor se comportan según la manera que tú les pides que se comporten.

Entonces, si tu jefe te grita, te grita porque tú tienes un concepto de jefes que gritan. Dentro de ti hay una creencia que dice: “los jefes gritan” por lo cual tú le estás pidiendo a tu jefe que se comporte como una persona que grita para encajar dentro de tu realidad. Porque tu concepto de la realidad no es un jefe que va por ahí dando abrazos y besos, tu concepto de la realidad es un tío con “mala leche”, porque para “eso” están los jefes. Por lo cual tu pides a tu jefe que se comporte según tu concepto de los jefes. Y él dice que sí. Entonces en el momento que tú dejas de considerar que los jefes tienen mal humor y van por ahí pegando gritos, tu jefe deja de hacerlo, ya no necesita comportarse como tú crees que se debe comportar, y en el momento que tu paciente con cáncer, en el momento que tú dejas de ver a tu paciente como una persona enferma, esa persona deja de estar enferma, porque ya no necesita comportarse según tu concepto de cómo se debe comportar, y así funciona el Ho’oponopono, es muy sencillo. ¿A que sí?

Básicamente esa es la manera que funciona Ho’oponopono, y ¿cómo se hace? Se hace mediante tres procesos que vamos a mirar ahora en más detalle que ahora entiendo después de mi visita a Irlanda para hacer el seminario en Cork.

Básicamente lo que tú haces es:

Primero te conectas con la Fuente, la Divinidad, Dios, Buda, Alá, dale el nombre que a ti te apetezca según tus creencias. Te conectas con la Fuente y pides a la Fuente que te ayude a liberar los pensamientos erróneos que tú tienes respecto a la persona que tienes delante, por ejemplo. La Fuente acude a tu petición y así ocurre la sanación.

Pero es importante matizar que la sanación es tuya, tú eres la persona que sana, tú eres la que libera los pensamientos erróneos.

Pregunta del chat: ¿Entonces todo depende de nuestras creencias inconscientes y conscientes?
Respuesta de JC: Por supuesto, porque eso es lo único que hay, lo único que hay en nuestra vida son nuestras creencias. Si miras la película “Qué rayos sabemos”, que es una película que recomiendo, ellos dicen que sin tus creencias y sin tus pensamientos tú ahora mismo estarías flotando en universo de nada, rodeado de una serie de probabilidades infinitas. En el momento que tú dejas de pensar, o dejas de creer, la realidad como tú la conoces, simplemente deja de existir. La silla debajo de ti existe porque tú crees en la silla. Las paredes que te rodean existen porque tú crees que existen, y la persona con cáncer sentada frente de ti cuando haces Reiki tiene cáncer porque tú crees que esa persona tiene cáncer. Entonces, todo depende, efectivamente, como pone en la pregunta, de nuestras creencias conscientes e inconscientes.

¿Qué son creencias? Es importante matizar esto. Creencias son pensamientos repetitivos. Si tú piensas la misma cosa una, y otra y otra vez, ese pensamiento se plasma o se solidifica en una creencia. ¿De acuerdo?

¿? ¿Pero si yo influyo en la otra persona ¿dónde queda su libre albedrío?
JC: La persona tiene libre albedrío para entrar en tu realidad o no. Pero si la persona entra en tu realidad, esa persona también está de acuerdo en comportarse como tú quieres que se comporte, porque alguien me puede decir, “Oye John, entra en mi realidad con un cáncer terminal, por favor”. y yo le puedo decir, “No, no quiero”, por lo cual ni entro en su realidad ni tengo un cáncer terminal. Pero esa persona me dice, “John, para entrar en mi realidad tienes que tener un cáncer terminal sino no entras”. Y ahí, pues si quiero entrar en su realidad digo que si.

Vamos a hablar un poco de mi experiencia en el Taller de Cork, porque hace dos semanas cuando yo me fui a Cork, porque yo tenía un montón de dudas, porque yo, aunque algo funcione, a pesar de que funcione sigo teniendo esta fastidiosa necesidad de entender qué es lo que está pasando.

En este Taller de Cork estaba el Doctor Len, el desarrollador del Ho’oponopono, este famoso psicólogo que vació la planta de enfermos mentales. Fui con muchas preguntas y yo esta esperando pues, a un hombre brillante, inspirado e iluminado que pudiera responder a todas mis preguntas. Y es un señor bajito, gordito, hawaiano, con una gorra de béisbol que nunca se quita, y la primera cosa que hizo fue ponerse delante de la sala y decir, “Yo no sé nada, y no tengo ni idea de lo que está pasando”. Inmediatamente me pongo a pensar, “Joder, 266 euros, he venido aquí para un tío que no sabe nada…bien, bien,…”

(risas) Un comentario por acá dice “¡Ahora nos entiendes a los terapeutas que estamos haciendo el curso!”, Pues sí, es verdad.

Y al principio pensaba que se estaba haciendo el listo, diciendo eso o pensaba que estaba evitando tener que dar respuestas pero, a medida que se fue desarrollando el seminario me di cuenta, entendí exactamente lo que él estaba diciendo.

Básicamente lo que él estaba diciendo fue una cosa impresionante y fue que el proceso de sanación no se puede hacer mediante un acto consciente, o mediante un acto mental. Lo repito porque es tremendamente importante, el proceso de sanación no se puede hacer mediante un acto consciente o un acto mental y por eso él decía “Yo no entiendo lo que está pasando, no tengo ni idea de lo que está pasando”.

Acto seguido su otro comentario, que fue muy curioso fue, “Yo no estoy aquí para enseñar, yo estoy aquí para sanar”. Y efectivamente nos explicó que varias semanas antes del comienzo del Taller él había tomado la listado de nombres del Taller y había comenzado a hacer Ho’oponopono con nosotros para sanar lo suyo respecto a nosotros.

Y luego dijo: “Yo soy consultor en Hawai, cobro 500 dólares la hora, por lo que no tengo necesidad de hacer talleres. Yo sólo hago talleres para sanarme. Y vosotros sois las personas que yo he invitado a mi realidad para poder sanar lo mío”. Eso fue bastante interesante como concepto.

¿Qué es lo que pasa? Tú puedes emplear a todas las personas que entran en tu realidad para llevar a cabo tu sanación y eso es lo realmente impactante de Ho’oponopono. Absolutamente cada persona que tú tienes en tu realidad es una oportunidad para tu sanación y peor esté esa persona, mejor, porque significa que más basura tuya puedes limpiar. Y peor te lleves con una persona, mejor, porque más basura aún puedes limpiar.

Entonces, ¿qué es lo que haces? Tú conviertes a todas las personas que entren en tu realidad como una fuente de tu propia sanación y eso es realmente lo poderoso de Ho’oponopono.¿Bien?

¿? Si el paciente visita a varios médicos ¿todos le originaron la enfermedad?
J.C.:Por supuesto, porque todos esos médicos y todos esos terapeutas , ¿qué necesitaban para ganarse la vida? Pues un enfermo con esa realidad, entonces es una realidad compartida entre todos. Ahí en lugar de un terapeuta diciendo, “Por favor, ten cáncer para que yo me gane la vida”, tienes 3 terapeutas diciendo, “Oye, ten cáncer para que yo me gane la vida”. Y de hecho es una pregunta muy importante que ya tocaré más adelante cuando hablemos de lo que se llama 100 % de responsabilidad.

¿?Y si en mi realidad desaparece el cáncer, ¿también desaparece en su realidad?
JC: Por supuesto que sí, porque es tú realidad la que está creando su cáncer. Sólo está teniendo ese cáncer para complacerte a ti, porque tú necesitabas alguien con cáncer.

Diagrama del ser humano: La Fuente, que es la parte superior, está por encima de nosotros y nosotros estamos conectados directamente a esa Fuente. La parte de nosotros conectada es la que se llama la Supraconciencia. La Supraconciencia es pues, según nuestras creencias, depende de nuestra cultura, la podrías llamar pues, tu Yo Interior, lo podrías llamar tu alma, podrías llamarlo tu Ser Espiritual. Hay múltiples nombres pero básicamente estamos hablando de esa parte de tu que está más cerca de la Fuente. Esa parte de ti que está más cerca de la Fuente no actúa, no crea, no reacciona, simplemente Es. El Dr. Len la llamaba el “estado 0″. El estado cero es pues, cuando no actúas, no reaccionas, no tienes emociones, simplemente eres. En Zen se llama un estado de Iluminación.

Nuestra Mente Intelectual, que es la segunda parte de nosotros, por debajo, es lo que nosotros sentimos y vemos a nivel diario. O sea, tú piensas con tu mente intelectual, tú actúas con tu mente intelectual, tú reaccionas con tu mente intelectual, esa es digamos, la que conduce el volante del coche.

Y por debajo de eso está el Subconsciente. El Subconsciente es donde nosotros guardamos todos los patrones de pensamiento repetitivos acumulados a lo largo de milenios y milenios de evolución. También hay diferentes términos según nuestra cultura y lo que estamos haciendo. En Todo Amor, por ejemplo, se llaman patrones heredados; en psicología se pueden llamar patrones de comportamiento, etc, etc.,pero básicamente son pensamientos que se han cristalizado en creencias.

Entonces podéis ver que entre la mente intelectual y el subconsciente hay una especie de gancho. Ese gancho es como funciona la mente intelectual. La mente intelectual toma información de nuestro subconsciente y la usa para su día a día. Y es importante entender que la mente intelectual sólo puede operar basándose en lo que saca del subconsciente. Básicamente nuestra mente intelectual no tiene ni un solo pensamiento original. Está todo basado en lo que saca del subconsciente. Todos tus patrones de comportamiento se basan en eso. Tus patrones de comportamiento se basan en lo que tú sacas del subconsciente.

Es importante este concepto porque hay que entender que realmente todo lo que nosotros hacemos está condicionado por esa mente subconsciente, por esos patrones heredados, por esos patrones de comportamiento, por esos pensamientos repetitivos que los hemos convertido en creencias.

Si a la mente intelectual le quitas el subconsciente no sabe operar, así de sencillo. Tu mente intelectual no tiene nada sobre qué basarse. De hecho en el taller, nos dio el caso de un paciente que, debido a una lesión cerebral por una caída, no tenía memorias. Sólo tenía el presente y era incapaz, por ejemplo, de abrir una puerta, porque nunca había visto una puerta. Entonces tú le explicabas cómo abrirla y la abría. Salía de la habitación pero era incapaz de entrar otra vez, porque nunca había visto una puerta. Le explicaba cómo funcionaba una puerta, la abría pero luego no podía salir. ¿Por qué? Porque nunca había visto una puerta. Sin esa memoria tu mente intelectual no puede operar, porque nuestra mente intelectuales basa en todos los pensamientos que tenemos almacenados en el subconsciente.

A la izquierda de la pantalla tenemos el estado ideal del ser humano que es el estado de iluminación, donde la Fuente fluye a través de las tres partes: la Supraconsciencia, la Mente Intelectual y el Subconsciente. En cambio a la derecha, tenemos nuestro estado habitual, que es una enorme “cosa”, porque no se me ocurre otra palabra educada, de subconsciente y nuestra mente intelectual entrando dentro del subconsciente y sacando cosas con que trabajar.¿Bien?

No solamente eso, porque ese subconsciente está unido a todos los subconscientes del mundo. Ahí entra el concepto de Conciencia Colectiva de Carl Jung, donde todos estamos conectados con nuestros subconscientes. Todos compartimos la misma subconsciencia. Entonces estamos casi actuando en piloto automático. Estamos actuando en nuestro día a día como sonámbulos casi, funcionando a base exclusivamente de nuestro subconsciente. Y vamos a ver ahora, bajando al siguiente diagrama cómo actúa el subconsciente. Entonces en el diagrama 2 vemos cómo actúa la mente intelectual. La mente consciente es capaz de procesar un solo dato por vez (y no sólo el hombre, ¡ojo!).

Entonces la mente consciente es sólo capaz de procesar un solo dato a la vez. En la mente subconsciente hay once millones de datos, con lo cual, volviendo al diagrama anterior podemos ver que la mente consciente está sacando con ese gancho del subconsciente un dato a la vez y debajo hay 11.000.000, y esa es la razón por lo que el Dr. Len decía que usar la mente consciente para sanar, es una pérdida de tiempo, porque la mente consciente sólo puede procesar ese 1/11.000.000 que tenemos en el subconsciente, por lo cual nos moriremos de viejos antes de poder procesar ni una infinitésima parte de lo que tenemos que procesar, si estamos hablando de la sanación, si usamos el intelecto, la mente intelectual para sanar. La sanación tiene que ser un proceso subconsciente y eso me aclaró muchísimas dudas, entendí muchísimas cosas, sobre todo con respecto a cómo aplicamos Ho’oponopono y la manera que Ho’oponopono enlaza con otras actividades, con otras prácticas que nosotros hacemos.

¿? ¿Y si la enfermedad se origina en el pasado, antes de visitar al terapeuta?
JC: Es que el pasado y el futuro son, de nuevo, cosas que nosotros hemos añadido a nuestra realidad, para vivir la realidad de la manera que nosotros la concebimos. El pasado y el futuro no existen. Los que habéis hecho Reiki II, espero que lo tengáis claro. Esa enfermedad se ha generado fuera del tiempo y del espacio.

¿? Si no hubiera ningún médico, ningún terapeuta,¿estaríamos todos sanos?
JC: Efectivamente, sería así.

¿? Yo creo que no sólo esta realidad la comparten los médicos. Hay gente a quien se les puede llorar una enfermedad y quejarse. Ellos también comparten esta realidad. No hace falta ser médico.
JC: Por supuesto. A la lista de médicos y terapeutas puedes añadirles familiares que también ven a esa persona como una persona enferma, y los amigos que también ven a esa persona como una persona enferma, y tú, que ahora mismo estás sentado allí con la creencia de que hay gente enferma en este mundo. Y como tú crees que hay gente enferma en este mundo, hay gente enferma en este mundo. Tú ahora tienes la creencia de que hay negritos muriéndose de hambre en África, y como tú tienes la creencia de que hay negritos muriéndose de hambre en África, ¡mira tú por donde!, pues abre el periódico mañana y leerás que ¡Uy! Hay negritos muriéndose en de hambre en África! Y tú crees que están allí porque si tu no lo creyeras no se morirían y eso es volviendo a lo que comenté antes de la Conciencia Colectiva de Carl Jung.

Viendo en el diagrama la “n” esa, que el Dr. Len, me hacía mucha gracia porque él la llamaba “¡PU!”, que en inglés significa mierda, y él decía que todo lo que tenemos ahí es pu, es basura, y esa basura es colectiva. Ese subconsciente es colectivo, entonces hay gente muriéndose de hambre en este mundo. Y les decimos a esa gente, “Oye, como yo tengo la firme convicción de que hay gente muriéndose de hambre en este mundo, ¿me haces el favor y te mueres de hambre, porque necesito alguien que se comporte de esa manera para encajar en mi realidad?” Más adelante, como digo, hablaré del 100% de responsabilidad.

¿? ¿Y la enfermedad genética?
JC: La única cosa que es una enfermedad genética es que es el fruto de generaciones y generaciones de pensamientos erróneos, plasmados en un cuerpo enfermo mediante la estructura de su ADN. Los que habéis hecho Todo Amor, sabéis que nosotros trabajamos activamente para sanar nuestro ADN y el ADN se puede modificar. Se puede modificar de una generación para otra, por ejemplo. Eso no es algo descabellado porque hay un estudio científico, donde una rata estresada transmitió el gen del estrés a sus hijos en una sola generación. Ahí vemos el comportamiento de una rata, encima no de un ser humano. El comportamiento de una rata que fue transmitido de una generación a la otra, modificando su genética. Entonces las enfermedades genéticas son el fruto de generaciones y generaciones de pensamientos erróneos. De la misma forma que esos pensamientos erróneos son creados, esos pensamientos erróneos se pueden liberar. Entonces da igual la enfermedad genética que tú tengas, tú puedes sanarte de ella una vez que te liberes de los pensamientos erróneos colectivos que han creado esa creencia. No olvides que un filamento de ADN sigue siendo fruto de tu creación a la vez que la silla debajo de tu trasero. Porque un filamento de ADN sigue siendo algo que tú has creado. Es muy importante matizar este hecho que no existe nada en el universo si tú no lo has creado con tu pensamiento. No existe nada en el universo si tú no lo creas con tu pensamiento. Y eso se refiere a la silla debajo de tu trasero, a un filamento de ADN, a un tumor, lo que sea. Si tú no lo creas, simplemente no existe.

¿? Entonces los virus y las bacterias no tienen nada que ver y las vacunas, medicinas, etc, parecen que funcionan…
JC:¡Hombre, por supuesto que sí! Cuando tú llevas una situación a un plano físico, entonces tú puedes actuar en esa situación de manera física. Cuando hay pensamientos erróneos que generan una enfermedad a causa de un virus o de una bacteria, pues tú, por supuesto, tienes que aplicar una solución física para esa manifestación física, pero no olvides que dentro de tu cuerpo están suficientes virus y bacterias para matarte en 24 horas. Tu cuerpo, el cuerpo de cualquier persona, tiene suficientes virus y bacterias para que muera en 24 horas. ¿Por qué no ocurre? Pues porque tenemos un sistema inmunológico que evita que eso ocurra. Entonces ahí tenemos una situación física que está ocurriendo y que se está desarrollando en una forma perfectamente natural. Pero sigue siendo el efecto de algo y no la causa, y de hecho el Dr. Len habló mucho de esto en el taller, el concepto de efecto y causa.

Nosotros en nuestro mundo actual nos centramos casi exclusivamente en los efectos y no en las causas. Un tumor es un efecto, una enfermedad es un efecto, una depresión es un efecto, tu jefe que te grita es un efecto. Nos centramos en los efectos y no miramos las causas. ¿Cuál es la causa? ¡PU!, como decía el Dr. Len, la basura, tu basura. Esa basura que tú tienes, y volviendo al diagrama que es la “n”, esa basura que tú tienes en el subconsciente. Eso es la causa, por lo cual, lo que tienes que hacer es ir a la causa, para sanar la causa. Cuando sanas la causa, el efecto, el tumor, tu depresión, el jefe que te grita, tu portero maleducado, desaparecen, porque son sólo efectos. Elimino la causa, desaparece el efecto.

¿? ¿No será que las enfermedades los terapeutas las hemos creado para obtener atención?
JC: Sí por supuesto, pero sigue siendo la razón específica, realmente no es lo importante. Lo importante es que es un pensamiento erróneo, porque crear una enfermedad para obtener atención, sufrir para obtener un resultado, sufrir para obtener un efecto, es un pensamiento erróneo, entonces estamos hablando de liberar esos pensamientos erróneos que crean el comportamiento, sea cual fuera el comportamiento.

¿? Las enfermedades, según Louise Hay, las generan las emociones. ¿Viene a ser lo mismo?
JC: Efectivamente, es una de las cuestiones que me impactó de lo que escuché en el Taller de Cork, es que enlazaba prácticamente todo lo que yo he estudiado en otros tipo de enfoque: Louise Hay, Todo Amor, la Meditación, Reiki. Lo que decía el Dr. Len, pues, es prácticamente lo que estaban diciendo desde otras terapias y otros enfoques de diferentes culturas; la cultura japonesa, la hindú, la cultura tibetana y estamos hablando de unos hawaianos perdidos de la mano de Dios en una isla del Pacífico que llevan 3.000 años diciendo lo mismo que los hindúes. Pues, es una de las cosas que me impresionó.

¿? En el subconsciente no sólo está lo malo, también gracias a él podemos abrir una puerta y otras cosas…¿no?
JC: Pues no, porque sabemos abrir una puerta pero sabemos abrir una puerta pasándolo mal. La alternativa al diagrama que tenéis en la página web con el gancho entrando en el subconsciente, es el diagrama de la izquierda, el estado de Iluminación. Porque tú cuando permites que la Divinidad fluya a través de ti, cuando permites que la Fuente fluya a través de ti…es que las puertas se abren solas, y no necesitas de ese tremendo esfuerzo de levantar el brazo, tomar la manivela, girar, tirar…¡Uf! ¡que me canso sólo de pensar en ello!. Cuando la Divinidad fluye a través de ti, tú no necesitas ese esfuerzo físico y esa es una de las cosas que comentó el Dr. Len y que me impactó, porque era exactamente lo mismo que yo había leído en el avión camino a Cork, en un libro de Esther y Jerry Hicks, “Las enseñanzas de Abraham”. Ellos decían exactamente lo mismo que decía el Dr. Len, que cuando permites que la Divinidad fluya a través de ti, cuando permites que la Fuente fluya a través de ti TODO lo que tú haces, lo haces SIN ESFUERZO. Haces lo mismo y más.

También si leéis a Deepak Chopra y Wayne Dyer, sobre los diferentes grados de manifestación…¿conocéis los diferentes grados de manifestación, cómo conseguir un helado sabor fresa? ¿No?. Pues, vamos a ver:

Cómo conseguir un helado sabor fresa según tu grado de capacidad de manifestar

Grado de manifestación Nivel I: (El más básico) Estás sentado en tu sofá en casa y dices: “Me apetece un helado sabor fresa”. Te levantas pues, te metes en el coche, vas al súper y lo compras. Lo has manifestado, claro que sí, lo has creado y has manifestado el helado.

Grado de manifestación Nivel II: (Para seres “un poco más avanzados”) Te apetece un helado sabor fresa y sobornas o amenazas a tu hijo para que él en su bici, vaya al súper y te compre un helado sabor fresa. Ahí has conseguido que el esfuerzo de otro manifieste tu deseo. En este punto están pues, muchos de los personajes poderosos y ricos de este mundo que son capaces de hacer que gentes trabajen en sus fábricas, trabajen en sus empresas para manifestar sus deseos.

Grado de manifestación Nivel III: Estás sentado en tu sofá, te apetece un helado sabor fresa y de repente…¡Uy! suena el timbre y está tu vecino que te dice; “Oye, mira que acabo de volver del súper y me equivoqué y he comprado un helado sabor fresa y es que no me gusta la fresa. Toma, te lo regalo”…

Grado de manifestación Nivel IV: Estás sentado en tu sofá, te apetece un helado sabor fresa, abres la mano y ¡aparece el helado con cuchara y todo! Ese nivel quizás está reservado para gente llamada Jesucristo, Sai Baba, Buda, etc, etc, y ese es la máxima expresión de la manifestación . Ahí es cuando la Divinidad fluye a través de ti en su totalidad. Ahí es cuando estás del lado izquierdo del diagrama, en un estado de Iluminación, cuando tu deseo se hace realidad sin esfuerzo físico de tu parte.

¿? Hablando del efecto-causa, muchas veces nos es difícil identificar nuestra basura, entonces ¿cómo hacemos para sanar esa causa que nos provoca un efecto?
JC: Es una pregunta fantástica porque no es que “muchas veces”, es NUNCA. Según el Dr. Len, como él dijo: “Yo no sé lo que está pasando y no tengo idea de lo que sucede”. Según él tú nunca sabrás la causa de ese efecto. Lo único que sabes es que es ¡PU! Lo único que sabes es que es basura. Lo que tú haces es el proceso de sanación de esa basura.

¿? Digo, que el relacionarse entonces con los demás es una putada, porque si todos los que nos estamos relacionando nos estamos creando enfermedades, estamos creando sentimientos negativos y cosas chongas…¡mejor irse solo a un bosque!
JC: Y así está el ser humano, porque no se da cuenta que es todo lo contrario, que relacionarse con la humanidad es maravilloso porque es una increíble oportunidad de sanación personal.

¿?Pero si tú no creas personas que se mueren de hambre y así no se moriría de hambre nadie pero el resto de la humanidad sí, ¿no nos estaríamos engañando? ¿Uno puede estar ciego ante esta situación y no verlo?¿Te generas un realidad que tú quieres, pero a nivel colectivo es otra?
JC: Estoy contestando una pregunta de quien se enreda más que la pata de un romano…con todo cariño, lo siento, te amo…No obstante es una pregunta muy buena y vuelve al concepto del 100 % de responsabilidad, y voy a poner esta pregunta en stand by porque cuando más adelante hable de ello, quedará claro el concepto.

¿? ¿Entonces puedes crear tu propia inmortalidad?
JC: ¡Hombre, sí! Por supuesto que puedes crear tu propia inmortalidad. Ha habido estudios que demuestran cómo el proceso de envejecimiento se puede retroceder. Por ejemplo un estudio que se hizo en Estados Unidos con un grupo de jubilados que fueron colocados en una ciudad ficticia de los años ’50, y vivieron durante un mes en una ciudad que recreaba a la perfección los años ’50. Se hicieron pruebas biológicas sobre la estructura celular de los ancianos y la estructura celular había rejuvenecido. O sea, no es que se sentían más jóvenes, no es que de repente empezaron a bailar salsa, es que su estructura celular había rejuvenecido como resultado de retroceder en el tiempo 30 años. Entonces, si nos apetece, podemos crear nuestra propia inmortalidad y yo personalmente, pues, me horroriza la idea, porque a mis cuarenta y pico de años estoy medio aburrido y creo que cuando tenga ochenta años estaré totalmente aburrido, por lo cual a mí no me apetece quedarme aquí más tiempo que eso. Pero bueno, cada uno que cree aquí su propia realidad.

¿? Yo con respecto a esta pregunta que nos hacían en el chat, estoy convencidísima que una persona a la que le diagnostican una muerte inminente y que está convencidísima de que no se va a morir en ese momento, por mucha gente que esté a su alrededor que esté pensando todo lo contrario, no se muere.
JC: Efectivamente. Si esa persona decide no asumir la realidad de la gente que la rode

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