Hoy me enteré que mi libro Conversaciones con mi Ser Superior, escritos hace casi una década atrás, está en Internet en forma de audiolibro. Si deseas escucharlo puedes hacerlo aquí:

Siento que ha pasado una eternidad desde que escribí ese libro, recuerdo casi con nostalgia mi entusiasmo de ese entonces, el despertar de conciencia me apasionaba, mi vida giraba en torno a ello, la vida me regalaba experiencias y tenía deseos inagotables de compartir.

Escuchar el audiovideo me produjo una serie de reacciones contradictorias. Por un lado, noto cierta candidez en mi mensaje, cierto asombro surgido de una especie de inocencia. Por otro, pude conmoverme con la profundidad de mis propias palabras, algo así como tener la sensación de haber escrito para mi misma un mensaje anticipado.

Es curioso, hoy que me encuentro en la aventura de un cáncer avanzado, el cual ha puesto casi majaderamente a prueba todas las enseñanzas que con tanta pasión he trasmitido durante tantos años, esas palabras que yo misma escribí parecen venir a apoyarme en lo que estoy viviendo. Al escucharlas, las sentí como una bocanada de aire fresco que me llegó a marear por su pureza.

Perdonen, este supremo acto de auto referencia que comparto con ustedes,  curiosamente mi candidez de entonces, sólo me impulsan a sonreírle con aún más ganas a la vida. Cuando escribí ese libro no tenía idea que algún día experimentaría esta enfermedad, que no sólo tiene muy mala fama, bien ganada por cierto, sino que además despierta cantidad de pasiones en algunos de mis amigos esotéricos. quienes parecen sentirse casi desilusionados de que yo pueda haber llegado a vivir esta enfermedad a la cual asocian a toda clase de bloqueos emocionales y de que, además, me rehúse a probar  terapias alternativas.

Desde que esta aventura partió, he vivido un carrusel de emociones: desapegos, enojos, afectos, alegrías, satisfacciones, miedos, frustraciones, orgullo, amor, aprendizajes, rebeldía, etc. Sería difícil resumir lo que he sentido y poco interesante de contarlo. Hoy puedo decir: tengo cáncer y soy feliz.

Encuentro notable que desde el pasado, una ceceante voz computarizada me venga a recordar tan amorosamente lo que ya sé.

El despertar de conciencia es así, es un proceso de recordar quienes somos, pero también de estar continuamente recordándonos recordar. Mientras estemos vivos, seguiremos yendo más y más profundo en la comprensión de quienes somos y de lo que es real en nuestras vidas.